lunes, 14 de enero de 2013

Tostas de Babel sin complicaciones


Mi pasión por las Baleares es de lo más conocida, y siempre que viajo allí me pierdo entre su gastronomía para poder descubrir sabores y texturas nuevas tan especiales y diferentes para un paladar Gallego como el mio. Cuando Juana vino a Galicia, trajo con ella un poquito de Mallorca, y me regaló una estupenda sobrasada que nada tiene que ver con las que se venden en los supermercados envasadas... Así que haciendo honor a mi Ricitos linda, le he puesto Tostas de Babel a este manjar de Dioses.  Lo de sin complicaciones.... se debe a que la mezcla de hoy se la copié a Tito. Y como Juana y Tito son socios, y encima como adoro a los dos... Pues les dedico esta mezcla Gallego/Mallorquina!!!


En Galicia se dice que del Cerdo se aprovecha todo, y sin embargo aquí la sobrasada no es típica. Hacemos zorza, chorizos, chicharrones... pero sobrasada que yo sepa no! Así que he indagado un poco sobre este producto de las Baleares tan estupendo:

La sobrasada es un embutido crudo curado, elaborado a partir de carnes seleccionadas del cerdo, condimentadas con sal , pimentón y pimientanegra. Se embute en tripa y presenta una lenta maduración.
Este producto está protegido con el sello de Indicación Geográfica. En la cocina mallorquina tradicional, la sobrasada se consume de diversas maneras: tostada en invierno, o untada en pan y cruda en verano. Aunque pueden durar varios años en un lugar seco, lo habitual es consumir la longaniza durante el primer invierno, la sobrasada en verano, y las más grandes cuando se hace la matanza del año siguiente.

Este producto surge a partir de la necesidad de guardar los alimentos durante largos periodos de tiempo, utilizando las técnicas del salado para embutir carne picada. El origen de su nombre se encuentra en  Sicilia, donde se practicaba una técnica conocida como sopressa, que significa "picado", aplicado a la carne para embutir. De esta zona, pasó a la peninsula Ibérica gracias al comercio marítimo, y de Valencia se expandió hasta Mallorca, donde ve su mayor desarrollo a partir del S.XVI.
Aunque en las primeras sobrasadas se prima el cerdo, al poco tiempo se introduce el uso de pimentón como signo distintivo para la conservación de los alimentos, ya que la carne adquiere su color rojo característico.

La diferencia de la sobrasada Mallorquina a las comercializadas es la elaboración. Existen unas características específicas reguladas por la Denominación Específica mallorquina: un 30 - 60% de carne magra por un 40%-70% de tocino, 20-30 gramos de sal por kilo de pasta, 60 gramos de  pimentón por kilo, y pimienta picante u otras especias al gusto de cada uno. A mayor nivel de grasa es más fácil de untar y menor la intensidad del sabor, por lo que las sobrasadas tradicionales suelen ser menos grasas y las dedicadas a la exportación más grasas, ya que el consumidor foráneo suele apreciar la facilidad de untado. El color es natural, ya que la Denominación de origen prohibe expresamente el uso de colorantes artificiales.
(Fuente: Wikipedia)
 

Ahora que ya conocemos un poco la Sobrasada y sus características, vamos a darle uso con unas tostas. Un entrante que no dejará indiferente a nadie, y más si lo mezclamos con un producto gallego de alta calidad como es el queso San Simón da Costa.

Ingredientes:

-Unas rebanadas de pan de Bolla.
-Queso San Simón da costa
-Sobrasada Mallorquina
-Miel

La preparación es tan fácil como poner unos trozos de queso San Simón da costa sobre el pan, y por encima la sobrasada desmenuzada. 
Lo metemos a gratinar al horno unos minutos, lo justo para fundir el queso y calentar las tostas.
Cuando está listo, lo retiramos y las bañamos con un chorrito de miel. 
Listas para saborear!!!