viernes, 27 de septiembre de 2013

Salsa de tomate casera




Aun recuerdo perfectamente el día que llamaron a mi madre del colegio porque yo me dormía encima del pupitre y tenía unas manchas rojas por la piel. Tal era la preocupación de la profesora, que no dudó en abandonar la clase, y acompañar a mi madre a urgencias... Que buena era Palmira! Me dio todos los cursos de parvulitos y aun la recuerdo como si fuera hoy...
Después de un montón de pruebas, análisis, y pinchazos por todos lados que no me gustaban nada, aquel doctor tan majo del Materno infantil se sentó muy serio delante de mi madre y le dijo:
-Que le dio de comer a la niña estos últimos días?
Mi madre hizo memoria, pero no encontraba nada que la alarmara...
-Pues lo normal... Unas acelgas rehogadas, un pescadito a la plancha, ayer cenó un poco de leche nada más... la verdad que no tenía mucha hambre, igual ya se encontraba mal...
-Su hija lo que tiene es un empacho! 
-Un empacho? 
-Si, un empacho en toda regla!
Entonces los tres pares de ojos de la sala, (el médico, la profesora Palmira, y mi señora madre) miraron para mi de forma acusatoria,  y preguntaron: - Que has comido a escondidas? 
Y muy bajito, y muerta del miedo, porque yo también pensaba que estaba super grave, le dije a mi madre:
-Comí un poco de salsa de tomate con la cuchara.
-Salsa de tomate?
-Si mamá, de la que hiciste sabes?
Un poco dijo la niña.... yo no se la de botes de salsa que me llevaba mangados entre pecho y espalda! Y es que la salsa de tomate de mami, nada tenía que ver con la que se compraba en el super para ponerle a la pasta... 
Así que hoy os enseño la receta que encontré por casa, y creo que era esta, que acerté! Porque en cuanto metí la cuchara en la boca, me vinieron todos aquellos recuerdos de aquel día, y me tuve que contener para no beberme el bote de la salsa literalmente!! :-P


Ingredientes:

- 1.850kg Tomates Caseros.  *El peso de los tomates es una vez limpios y pelados. Tienen que estar maduros.
-2 Cebollas
-3 Dientes de ajo.
-1/2 bote de pimiento de piquillo en tiras.
-Laurel
-Tomillo en rama
-1 Vaso de vino Blanco
-Aceite de Oliva * En esta ocasión utilicé un aceite de Tomate, el que véis en la foto. Y el resultado me encantó! Podéis encontrarlo en tiendas Gourmet.
-Azúcar moreno. *La cantidad dependerá de la acidez de nuestros tomates.
-Pimienta negra recién molida.
-Albahaca.
-Orégano.
-Sal.
-Vinagre de módena.


Lo primero será limpiar muy bien los tomates.  Al ser caseros y estar muy maduros, el pelarlos resulta muy fácil. Casi sale sola la pela tirando de ella con la punta del cuchillo. Si no fuera así podéis recurrir al truco de escaldarlos previamente.
Una vez limpios, los colocamos en una fuente de horno grande, ya cortados. Ponemos por encima de estos los pimientos rojos cortados en tiras.
Pelamos las cebollas y las cortamos en trozos. También las incorporamos al la fuente.
Hacemos lo mismo con los ajos.
Ahora ponemos las especias, el Romero, la albahaca,el laurel,  la pimienta negra, el orégano... Y salpimentamos. 
Ponemos una cucharada de azúcar moreno, para contrarrestar la posible acidez.
Añadimos un vaso de vino blanco, y un buen chorro de aceite de oliva. Este último al gusto.
Si los tomates tenían alguna rama, también podéis colocarla ahora por encima.

Metemos en el horno, precalentado a 190ºC unos 45 min apróximadamente. Removemos la fuente de vez en cuanto durante la cocción.

Pasado este tiempo, pasamos todo a una pota y le añadimos una cucharada de vinagre de módena. Comprobamos el punto de acidez, y en caso de que aun no notemos el sabor bien, le añadiremos más azúcar. Yo tuve que poner 3 cucharadas más. 

Lo ponemos en el fuego a temperatura media, para que se evapore el exceso de salsa. El tiempo dependerá del agua que contengan los tomates. Yo lo tuve una hora al 6 en mi vitro. 

Pasado este tiempo, retiramos del fuego y dejamos enfriar. 

Retiramos las especias más gruesas, como el laurel, o las ramas de tomillo y las de tomate en el caso de que las hayáis puesto.

Pasamos todo por la batidora y lo colamos en un colador para sacarle los grumos. También podéis utilizar un pasapurés, yo es que no tengo... :-D

Ponemos la salsa en botes. Y o bien los cerramos al vacío, o congelamos el bote tal cual lo tenemos en este momento. Si lo vais a consumir pronto, como es mi caso, a la nevera y listo!!! 

Nota: *Esta cantidad de ingredientes me dio para envasar tres botes del tamaño que veis en la foto. Si probáis esta salsa nunca más querréis otra!!! Prometidoooo!!! :-D